Es un instrumento que permite determinar el nivel de capacidad que tiene la institución para gestionar, integrar y utilizar sus tecnologías de información para el logro de los objetivos, mediante el análisis de indicadores aplicados a 265 instituciones del sector público, definidos a partir del marco regulatorio y prácticas aplicables, con el propósito de ofrecer una visión objetiva e integral sobre su impacto en la administración. Es una herramienta clave para evaluar la resiliencia y la adaptabilidad organizacional en este tema, así como un referente para el desarrollo de estrategias tecnológicas responsables y sostenibles.